Friday, January 17, 2014

El Arte de Mario: historia de un trabajador español


Mario es un español de veintitantos de un pequeño pueblo, sin trabajo ni formación universitaria, ni siquiera el bachillerato, como tantos otros jóvenes en España. Pero el hecho de que no tenga formación universitaria no quiere decir que sea menos listo. Al contrario, es una persona muy espabilada y curiosa. El sistema educativo español tiene la especial cualidad de hacer que muchos niños acaben en fracaso escolar como adultos, puesto que el sistema no se adapta a las necesidades de aprendizaje de los estudiantes, sino que hace que ellos sean los que se tengan que adaptar por la fuerza al sistema. ¿Qué bien puede hacer en un niño cuando le hacen repetir curso con 6 años? ¿O obligarles a memorizar aburridas parrafadas de cosas que no le interesan? Le estás condenando a que el colegio sea su peor pesadilla. La clave del aprendizaje está en la motivación, no en un tedioso trabajo constante. Solo las máquinas sin alma hacen trabajos tediosos constantes sin quejarse.


Mario es otra víctima de este sistema. Le conozco desde hace muchos años, y confío mucho en su capacidad de razonamiento, de decisión, y en su creatividad. Le gusta el trabajo bien hecho, pero aún así según nuestras instituciones educativas, era un "mal estudiante", alguien con quien no vale la pena perder el tiempo, y es una carga para los demás. Como muchos otros, repitió siendo jóven. Seguramente no prestaba la suficientemente atención en clase y por eso decidieron hacerle repetir. ¿Un niño activo y creativo es sinónimo de mal estudiante? A Mario le gusta aprender, pero no de la forma que lo hacen en nuestros colegios. En nuestro país empezamos a hacer mal las cosas desde el principio.

Las pocas veces que ha tenido que presentarse a algún tipo de exámen ha recurrido a mi, pidiéndome ayuda y consejos para estudiar. "Yo no sé estudiar", me dice. Si desde pequeño le han estado metiendo en la cabeza que es mal estudiante, al final se lo termina creyendo. No se trata de estudiar, estudiar es aburrido y tedioso. Se trata de aprender, que con la motivación necesaria es de las cosas más apasionantes que existen. ¿Qué niño no se emociona aprendiendo a montar en bici, o a patinar? ¿No es divertido aprender a conducir un coche o una moto por primera vez?

Mario pertenece a esa gran parte de la población desafortunada que se ha quedado sin opciones laborales en muy poco tiempo. Comenzó a trabajar en los albañiles con 15 años, y después de un tiempo se cambió a una carpintería metálica haciendo marcos de ventanas. Eran tiempos de la burbuja inmobiliaria, cuando se ganaba mucho dinero sin haber estudiado nada. Él siempre ha sido un trabajador muy inquieto. Madrugaba a la hora que fuese necesario y siempre estaba atento a lo que sus capataces necesitasen. Era una persona completamente diferente. Tenía trabajo, dinero y un buen coche. Tenía ganas de comerse el mundo.

Un día decidió dejar el trabajo para estudiar formación profesional. Quería aprender más, conseguir mejores trabajos en lo que a él le gustaba, tenía ambición, y ganas de crecer. Los estudios no fueron fáciles, pero consiguió aprobarlo sin complicaciones. El problema vino cuando se dio cuenta de que el trabajo de lo que a él le gustaba ya no había en España. La burbuja había explotado y estábamos metidos de lleno en la crisis económica.

Al principio estaba un poco confuso, pero confiado en que la situación se solucionaría pronto de alguna manera. "La crisis no es tan mala como parece, la gente sigue yendo a los bares". No estaba mal disfrutar de un tiempo de vacaciones. "Seguiré buscando trabajo, y si no estudiaré un modulo de formación profesional superior". El tiempo siguió pasando y las cosas no hacían más que empeorar. En la televisión sólo había malas noticias, casos de corrupción, el paro sube, los bancos embargando viviendas, la situación es dramática. En un intento desesperado, Mario decide irse a vivir a Barcelona por un tiempo. Ganas de trabajar no le faltan. Busca trabajo en lo que él estudió, pero no hay nada, la construcción está totalmente parada. Intenta buscar cualquier otro tipo de trabajo, pero su preparación es demasiado limitada, tampoco tiene suerte.

Derrotado, vuelve a su pueblo, sin esperanza, esperando simplemente a que pase la tormenta y algún día el país vuelva a ser al menos la sombra de lo que un dia fue. En este momento, poco queda de ese trabajador con ganas de crecer, aprender, y mejorar. La crisis se ha llevado la motivación y la fuerza que tenía. Lo ve todo negro y poco hay que hacer. Lo peor de la crisis no son sus consecuencias económicas, sino la devastación psicológica entre la población. Mario ha perdido la perspectiva, y encontrar trabajo es más difícil para él que nunca.

Muchos meses han pasado en los que Mario ha vivido totalmente desesperanzado en casa de sus padres. Ya ni siquiera intenta encontrar trabajo porque simplemente ha desistido, es imposible encontrar nada.

Un día hablando con él, intentaba animarle para que, si no podía encontrar a nadie que le diera trabajo, se lo creara él mismo. Sabía soldar, es creativo, y no tiene nada que perder. Le propuse comenzar algún tipo de taller que vendiera figuras de metal online. Después de hacer un pequeño plan, listar el material y las reformas que necesarias, y un prototipo rápido de página web, Mario está más ilusionado que nunca. Casi no le reconozco. Ha limpiado un cuarto de trastos de su casa, lo ha acondicionado para hacerlo su taller, ha conseguido la mayoría de los materiales que necesita para empezar, y ya tiene en mente algunos productos que quiere hacer. Incluso su negocio ya tiene logotipo y nombre: El Arte De Mario.

No sabemos qué pasará con esta iniciativa. Le queda mucho trabajo por delante y el futuro es muy incierto, pero ganas no le falta. Es increíble cómo ese chico que había perdido toda esperanza de trabajar, ahora lucha con todas sus fuerzas por un sueño. Nada ha cambiado, pero para él se ha abierto un mundo nuevo de posibilidades. Y sólo con una conversación cargada de optimismo.


¿Quizá la lucha más importante no sea contra las deudas y las hipotecas, sino contra la desmoralización colectiva de una gran parte de la población?